Todos nos proponemos la meta cuando iniciamos año nuevo de tener una casa muy organizada, especialmente en las mañanas, sin embargo, conseguirlo puede ser abrumador y estresante ya que no conocemos la ruta más simple para lograrlo. Mantener una casa ordenada todos los días no es tan complicado, solamente se deben implementar hábitos y rutinas simples y contundentes para que el orden se instale en todos los espacios y nos den como recompensa una vida más tranquila. Recuerda que una de las ventajas de tener todo en su lugar es que te brinda bienestar y armonía a tu vida, con lo cual podrás disfrutar de tu día de forma serena y así te dará cuenta que estas simples rutinas serán tu herramienta eficaz para ser más feliz.
De acuerdo con Charles Duhigg, autor del libro El poder de los hábitos, los hábitos “surgen porque el cerebro siempre está buscando una forma de ahorrar esfuerzo”, y eso es exactamente lo que se pretende al instaurar rutinas sencillas para mantener nuestra casa organizada, ahorrar energías mientras disfrutamos del proceso y obtenemos algún tipo de beneficio personal como disminuir el estres y sentir más bienestar, el cual es el incentivo para repetir estas acciones.
Aquí presento algunas de las rutinas más fáciles, prácticas y efectivas para tener tu casa organizada y deleitarse con tu nuevo estilo de vida del uevo año 2026.
Tender la cama en las mañanas
Esta es la rutina más simple y que a través de los años nuestras mamás nos han incorporado para mantener el orden en casa. Se dice que tender la cama y hacerlo bien es la primera meta cumplida del día, ya que al realizarlo se tiene un 70% de orden en el cuarto. Esta rutina rápida, la cual se puede realizar en menos de 5 minutos, da una sensación de felicidad al ver que el cuarto ha empezado a tomar forma ordenada y como recompensa nos da una motivación adicional para realizar las demás tareas.
Tanto así que algunos expertos en productividad, como Charles Duhigg, rescatan que tender tu cama todas las mañanas se correlaciona con una mayor productividad, una mayor sensación de bienestar y aumenta las posibilidades de tomar mejores decisiones durante el resto del día y eleva la sensación de control. Por tal motivo, esta rutina siempre está dentro de su cabeza, pero recuerde que no debe hacerla inmediatamente se levanta, debe dejar ventilar un tiempo (mientras se baña o viste) las sábanas y las cobijas para que al tenderla este fresca. Pero ojo, si o si debe hacerla en las mañanas y de forma adecuada (sin arrugas y quitando el polvo) para que no deje el cuarto desordenado y al volver a casa tenga algo menos en qué pensar y su descanso sea más reparador.
Toda la ropa y elementos de aseo en su lugar
Ya tendimos la cama en menos de 5 minutos, nos vestimos y antes de salir del cuarto debemos poner toda la ropa (sucia y limpia), productos de aseo y zapatos en su lugar, no debe quedar nada en el piso, closet, ni en el mesón del baño. En esta tarea usted puede demorarse 5 minutos, ya que sus prendas y productos de aseo tienen un lugar asignado previamente y así le será muy fácil devolverlas a su lugar.
Por este motivo le aconsejo tener la canasta de ropa sucia dentro de su cuarto, así le es más simple recogerla y guardarla en este sitio. La pijama, la ropa limpia, que se puso pero no le gustó para ponérsela hoy, y los zapatos también deberán ir en su lugar correspondiente, no espere a la noche para hacer estas acciones, no hay mejor energía que la que se siente al llegar a su cuarto, después de un día de trabajo, y encontrar todo en su lugar y despejado.
Los productos de aseo personal como shampoo, cremas corporales, perfumes, etc., deben quedar fuera del mesón, almacenados en su espacio asignado, así se mantiene despejada esta superficie la cual nos brinda una sensación de orden y amplitud que nos hace sonreír.
Platos sucios en su lugar
Después de salir de su cuarto dejando todo organizado y tendida la cama, deberás tomarte algo o desayunar antes de irte a trabajar o empezar tus laborales. Una vez hayas preparado esta comida o bebida, sugiero dejar el mesón de la cocina y la zona de preparación de comidas despejados, devolviendo todo a su lugar una vez haya realizado tus actividades, y lavar la loza de inmediato y ponerla en el escurridor, esta acción no te tomará mucho tiempo, si mucho unos 5 minutos.
Si la cuestión es de tiempo y ya vas tarde a la reunión que te programaron, puede dejar la loza apilada, de forma organizada, dentro del lavaplatos, pero no encima de la mesa, lo único incómodo de esta situación será que cuando termines de trabajar deberás ocuparse de esta tarea, no las deje para mañana por que se te acumulan los platos sucios y no es agradable para la vista y el olfato tener la cocina desordenada.
Entrada despejada
Ya tiene los dos lugares más importantes de su casa organizados, tu cuarto y la cocina, ahora sólo faltaría que tenga todo listo lo que necesita para comenzar sus labores o irse a trabajar, como el celular y las llaves, sin embargo, hay un espacio que me parece clave tener ordenado para tener una bienvenida calurosa cuando regrese a casa, la entrada o recibidor. Este lugar, aunque puede ser pequeño, muchas veces alberga papeles u objetos que no corresponden a su función y generan ruido visual y estrés, por tal motivo, le recomiendo gastar otros 5 minutos, antes de salir de su casa, liberando esta zona del desorden y dejando únicamente lo que corresponde a este lugar.
Con estas cuatro rutinas estaremos tranquilos al terminar nuestra jornada laboral, puesto que se han cubierto los espacios clave para que sus actividades después del trabajo estén cargadas de calma y paz. Recuerda que tu casa es su refugio seguro, donde recargas energía y debes sentirte relajado, te aseguro que con estas rutinas transformarás tus mañanas de caóticas a unas más tranquilas inmersas en orden y armonía.

